Recomendaciones para el Emprendimiento Tecnológico en Rep. Dominicana

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En los años 70 y 80 del siglo 20 surgió en los Estados unidos la primera camada de empresas  que aprovecharon las tecnologías de información y comunicación para convertirse en poderosas multinacionales, y no nos referimos a aquellas que ya eran grandes y reconocidas, como AT&T y Xerox, sino a las que surgieron prácticamente de la nada, en los garajes de casas, como Apple, Hewlett-Packard y Microsoft. Para los años 90 con la masificación de Internet surge otro fenómeno con la creación de empresas conocidas como las “punto-com”,  enfocadas en portales informativos y de comercio electrónico, aunque hicieron mucho dinero en la bolsa de valores, al final no tenían un modelo de negocios sostenible y la mayoría desapareció. Ya en la primera década de este siglo, dominan empresas creadas para formar redes de usuarios que comparten vidas y experiencias, las redes sociales como Facebook, Google, Twitter y un montón más desplazan a las grandes empresas tradicionales del sector tecnológico.

¿Qué tienen en común estas empresas? Que hoy serían lo que popularmente se conoce como emprendimiento, más aún “emprendimiento tecnológico”, por la industria a la que están dirigidas. Estos emprendimientos se caracterizan por una alta dosis de innovación y porque al principio lucen como ideas descabelladas y como inversiones de alto riesgo, pero tienen pioneros o líderes que creen firmemente en su proyecto y lo llevan a cabo por encima de todas las barreras. Son los éxitos que todos quieren replicar.

El emprendimiento, o como se haya conocido anteriormente, siempre se le ha promovido, pero en los últimos años hemos visto un gran empuje de gobiernos e instituciones a este tipo de iniciativa. Se han fomentado muchas actividades y concursos para emprendedores, donde las ideas relacionadas con tecnología de información son las más numerosas. Entonces, ¿Qué debe conocer un emprendedor tecnológico dominicano para aprovechar las oportunidades y facilidades que existen en el país?

Incubadoras de negocios

A veces uno sólo tiene la idea de un negocio y necesita ayuda para organizarla y convertirla en por lo menos una propuesta de negocios para presentarla a potenciales inversionistas o para solicitar un préstamo a una institución financiera, es por eso que existen las incubadoras de negocios. En República Dominicana las principales universidades tienen centros de innovación y emprendimiento, estos centros hacen el papel de incubadoras, donde los estudiantes pueden exponer sus ideas y proyectos y les orientan y les dan soporte para que las realicen. Otra ventaja de estos centros es que los emprendedores pueden intercambiar ideas y ayudarse mutuamente.

Por otra parte, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y tecnología (Mescyt) posee una incubadora de negocios tecnológicas llamada Emprende (www.emprende.org.do), la cual ofrece una serie de servicios a los emprendedores, tales como apoyo Logístico; servicios de apoyo estratégico; servicios de apoyo operativo; y coaching empresarial. Para ser admitido en Emprende, se exige que el proyecto que se quiere incubar cumpla con los requisitos de ser innovador, tecnológico, exportable y rentable.

Financiamiento

Depende del tamaño del proyecto hay diferentes opciones para que un emprendedor trate de financiarlo. Lo más común es que intente hacerlo con su propio dinero, con préstamos de amigos y familiares, o con préstamos bancarios. Pero hay otras formas quizás poco conocidas, en donde los emprendedores pueden presentar sus proyectos a potenciales inversionistas. En República Dominicana existe Enlaces (www.enlaces.org.do), una red de “inversionistas ángeles” que apoyan empresas en nacimiento con aportes de dinero a cambio de participación en el patrimonio de la misma.

Para jóvenes y estudiantes universitarios hay diferentes competencias para emprendedores, muchos de los cuales tienen premios en dinero para incentivar a que se materialicen los proyectos ganadores. Podemos mencionar a Startup Weekend, Chispa Emprendedora, y  la Competencia Nacional de Planes de Negocios de la Mescyt.

¿Puede haber un emprendimiento que ayude a financiar a otros emprendimientos? Pues esta es la idea de iniciativas de “crowdfunding” que se han lanzado recientemente en el país. El crowdfunding es definido por Wikipedia como “Cooperación colectiva, llevada a cabo por personas que realizan una red para conseguir dinero u otros recursos, se suele utilizar Internet para financiar esfuerzos e iniciativas de otras personas u organizaciones”.  La plataforma internacional de crowdfunding más grande es Kickstarter.com, donde las personas donan una pequeña cantidad de dinero para apoyar un proyecto de su preferencia.

Las plataformas de crowfunding dominicanas son Quickshares (www.quickshares.com) y Jompéame (www.jompeame.com).  Aunque similares en la idea de recaudar fondos, tienen modelos de negocios diferentes. Por un lado Quickshares está más dirigido a reunir emprendedores con inversionistas ángeles mientras que Jompéame funciona parecido a Kickstarter, donde lo que se busca es donaciones para los proyectos. Ambas plataformas son interesantes, por lo que invitamos a los emprendedores dominicanos a que las visiten y analicen las oportunidades que presentan.

Alojamiento de oficinas

Si el proyecto llega a una etapa de madurez donde ya se necesita un espacio físico por lo menos donde en el equipo de trabajo pueda reunirse también aparecen opciones de bajo costo, en modalidad de oficina compartida. Los ya mencionados centros de emprendimiento de las universidades pueden ofrecer algunos pequeños espacios, al igual que la incubadora Emprende, que tiene oficinas disponibles en el Parque Cibernético de Santo Domingo. Pero si desean compartir oficinas al estilo relajado y divertido de empresas como Google,  recomendamos visitar a Coworking Space (Coworking.do),  que tiene un ambiente diseñado para fomentar la creatividad, la innovación, la tecnología, la comunidad y el trabajo en equipo con el fin de crear proyectos y empresas. Coworking Space tiene planes muy económicos por día, semana o por mes, para que los emprendedores puedan usar sus instalaciones a su conveniencia.